• PANDORA

flying with kids

Actualizado: 30 de sep de 2019

Y llegó la hora de viajar, ese momento tan especial que esperamos con ansias. Planeamos un viaje en familia, escapamos de la rutina, de la oficina, de los jefes... todo eso con los niños. Pensamos que es un momento relax pero relajarse es un término muy sobrevalorado entre las madres. Recuerdo volar antes de ser madre, era pan comido. Te subías al avión, la última de todas si posible ya que apenas llevabas un bolso chiquitín (monismo de la muerte por cierto, y sin ninguna mancha ni trozos de galletas ni nada), casualmente te tocaba al lado de alguien interesante, pero con quien no cruzaríais palabra ya que te pasarías el vuelo escuchando música o leyendo tu revista favorita.



Que recuerdos.... pues ahora todo eso se acabó. Subes de las primeras, ya que los niños son prioritarios, y así mientras subes y los niños te la lían parda, el resto de pasajeros en la cola te miran con cara de "pobre tía, que lástima" o "como me toque al lado me muero". Llevas tu bolsa, su bolsa, el cochecito que se plega pero ese día especialmente cuesta plegar y encima te lo bajan a bodega como si se tratase de un saco de patatas. Si llevas bebé lo tendrás sentado encima, y sino al lado como un adulto, salvo que no es adulto, y por lo tanto hará todo aquello que suele hacer en casa y le pegas bronca, pero un espacio muy reducido. Los papelitos, revistas, folletos de delante... acabarán en el suelo en cuestión de menos de un minuto. Para no hablar de todo lo que te pide que luego lo tira, adrede o no. Tú pasarás todo el vuelo recogiendo cosas, pidiendo que se calle, y sobretodo, que no de patadas al de delante. ¿Solución?





Si es un vuelo corto (con corto me refiero a entre una y tres horas), intento volar a primera hora de la mañana para que vaya dormida, pero si no es posible suelo entretener a mi hija con libros para colorear (y llevo muuuuchos lápices ya que terminan casi todos en el suelo) pero eso la distrae muchísimo. Siempre se sienta en ventana, así me aseguro que al lado quien recibe leches soy yo y no otro/a. Le doy un tentempié (una pieza de fruta) para que se entretenga. Jamás les deis azúcar en plan golosinas o cosas así, ya que les excita aún más, y precisamente es lo que hay que evitar.





Si el vuelo es largo, la llevo vestida con ropa cómoda en plan jogging o incluso pijama. Entonces ya hago uso de tablet con películas que le gustan y juegos creativos. No olvidéis el cargador... muy importante. Es bueno que no estén todo el rato con la pantalla, así que lo combino con libros que le leo u otras cosas para dibujar.


Lo que está claro es que un niño no se va a comportar como un adulto, y eso es NORMAL. El avión lo ven como una aventura, están excitados y curiosos, y la curiosidad es muy positiva. Hay que dejarles que toquen las cosas, qué pregunten, miren, pero siempre guiándolos y haciendo que sean conscientes de cuándo se molesta y cuándo no.



Lo más importante... es que hagáis como vosotras pensáis que debéis hacer. Que ningún otro pasajero os presione con sus comentarios de "¿no le puedes dar algo para que se calle?" o "¿has intentado levantarte y pasear con él?". Que se levanten ellos y paseen ellos! Los niños lloran, y es normal, y de hecho muchas veces lloran porque notan a sus madres angustiadas. Y es que son precisamente ese tipo de gente, los que te vienen a dar la chapa con comentarios de este tipo, los que angustian aún más. Así que nada, limitaros a observar a los vuestros, hacerles entender que van a estar en un sitio con más gente con quien tienen que evitar molestar, y poco más.


Buen vuelo!





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